Las miradas de todos están en Aurora, quien mantiene la mirada en el hombre a su lado.
— Eso hijo, llévala a tomar un poco de aire. —Dice Anna sonriendo a su hijo.
— No es necesario que te preocupes...
— Insisto, te acompaño al jardín. —Dice Matteo y extiende su mano hacia Aurora, quien después de unos segundos la toma. —Ya volvemos. —Dice y salen caminando hacia el jardín.
Después de un tiempo caminando en silencio, él saca tema de conversación.
— ¿Por qué estás así?
— ¿De verdad no sabes? Prá