En el momento en que las miradas de ambos se cruzan, Matteo recuerda la noche en el club y siente incomodidad al saber que Lorenzo la llevó a cenar. Se acerca y desvía la mirada hacia Lorenzo, quien lo mira con una sonrisa burlona.
— Buenas noches, disculpen la tardanza —dice mientras mira al padre. Aurora se estremece al escuchar nuevamente esa voz.
— No hay problema, Matteo. Acabamos de llegar. Por cierto, ella es Aurora, mi hija —al escuchar las palabras de Carlo, Matteo se sorprende y mira