Emma y Conrad continuaron su paseo por los cuidados y esmerados jardines. Filas de tulipanes del color del atardecer, románticas rosas rojas, elegantes orquídeas y etéreos lirios stargazer se extendían hasta donde alcanzaba la vista. Podría pasar la eternidad en este jardín. Era el lugar más hermoso que había visto jamás.
«Vuelve dentro conmigo. Me gustaría enseñarte algo», la instó Conrad. Emma accedió y él la condujo al interior, a su estudio. Era una habitación elegante y sofisticada. Una lu