Will la besó de nuevo. Fue un beso más profundo y apasionado. Sus labios se desplazaron hacia su cuello. Besó cada marca que había dejado el ataque, como si intentara sustituir el tacto de Maurice por el suyo propio.
El corazón y el cuerpo de Emma estaban en guerra. Su cuerpo anhelaba dejar que Will borrara el tacto persistente de Maurice. Pero su corazón seguía teniendo miedo.
No estaba preparada para tener intimidad tan pronto, y en un estado tan vulnerable, se perdería para siempre en Willia