El universo parecía tener un sentido del humor bastante retorcido, porque cuando pensaba que la tensión en la oficina no podía ser más insoportable, el servidor principal del sistema de licitaciones colapsó a las ocho de la noche.
Eso significaba una sola cosa: auditoría de emergencia, revisión manual de más de cincuenta expedientes y una velada interminable en la planta ejecutiva de Cole Enterprises.
Para las dos de la mañana, el glamour del mundo corporativo se había ido al diablo. Yo me h