Nathaniel se sorprendió de que el hombre fuera el abogado de Lily y no quien originalmente sospechaba.
“Lily, ¿tenías que llegar a medidas tan extremas? ¿Por qué no podemos simplemente sentarnos y hablar?”. Nathaniel se inclinó hacia adelante y fijó sus ojos en Lily, esperando una respuesta.
Por su parte, Lily mantuvo la mirada en su teléfono y dijo con ligereza: “¿Extremas? ¿No quedé en reunirme contigo? Si esto es extremo, ¿cómo llamarías a tus tácticas sucias? Además, ¿no fuiste tú quie