—Mamá, ¿cuándo regresaste? —le después de entrar en la habitación y cerrar la puerta.
—No hace nada —dijo Eloise con calma mientras caminaba hacia el gabinete de vinos y tomaba una botella.
Tomó dos copas, luego se sentó y le pidió a Arianna que se sentara frente a ella. Después abrió la botella y llenó ambas copas con vino.
Arianna se sentó, cogió uno de los vasos. Bebió despacio, sino que agitó suavemente el vaso, observando cómo fluía el líquido rojo.
—Mamá, lamento que tengas que pas