Justin también se dio cuenta de ese hecho y soltó a Henry, pues ya no era necesario. Henry no tenía poder para amenazar a nadie por sí solo. Ahora que había perdido su apoyo, no representaba ninguna amenaza.
—¿Por qué, por qué sucedería esto...?
Asustado por el dardo que venía hacia él, Henry temblaba nervioso y desesperado como una hoja. Se debilitó y se deslizó al suelo cuando Justin retiró la mano. Se sentó en el suelo con los ojos bien abiertos ya que no podía recuperarse del susto.
El