Después de observar a Hannah por un rato, la mirada de Heather se suavizó. Levantó la mano y le dio una suave palmada en el hombro a Hannah.
—Estoy de acuerdo…
Antes de completar su frase, entró una criada.
—Señorita Heather, tiene una visita. Su apellido es Russell.
—Russell... Heather miró por un momento y notó que los ojos de Hannah se iluminaban. Aunque fue fugaz, captó la expresión.
—Hannah se ha enamorado.
Sus pensamientos cambiaron de nuevo.
—Vuelve a tu habitación. ¡No sa