Matías abre los ojos lentamente, un ligero pitido en el oído izquierdo le dice que el golpe estuvo duro, se lo toca y se da cuenta que no es de él, sino del micrófono, se lo quita y se mueve en dentro del vehículo.
De pronto, recuerda lo que acaba de hacer, el auto está volteado y sale por el sun roof, ya que las puertas están trabadas.
—Charlize…
La avioneta está volteada a un lado, corre hasta la puerta, la saca de un tirón y comienza a llamarla.
—¡Charlize!
Da un salto, se mete a dentro y mi