Matías abre poco a poco los ojos, se lleva un brazo a estos mientras gruesas lágrimas caen por su rostro. Respira profundo, se levanta poco a poco y no sabe si gritar como loco o llamar a su mujer para decirle que le irá muy mal cuando la tenga en frente.
—Voy a ser papá… y esta chiquilla no me avisó, no me esperó…
Vuelve a mirar las pruebas, sale a la habitación y ve que su teléfono tiene buena carga como para encenderlo y llamar.
Al hacerlo, le llegan los mensajes que avisan de un número que