Los días pasaron en completa paz, Matías volvió al trabajo, Charlize al suyo y seguían sin saber de sus padres.
Se encuentra en la oficina de Antoine, ayudándolo con información para un caso que dejó el viejo del que ya olvidamos el nombre, riendo de las ocurrencias de este.
—Yo creo que no deberías seguir en esto… deberías ser comediante de tiempo completo.
—No te rías de mí, tengo una maestría… ya ni sé en qué —los dos se ríen otra vez y ella se pone seria.
—Disculpa, es mi teléfono y debo re