Esa mañana, Charlize se firmó sola el alta médica y salió de allí directo a la casa, se metió a la ducha, se metió en un traje Chanel que su madre le compró y bajó al desayuno.
Por supuesto, todo eso bajo la protesta de Gerard y Luz, pero por única respuesta de parte de Charlize solo tuvieron su típico «ya no soy una niña».
Luego del juicio, podría tirarse a la cama, llorar de dolor, dormir a sus anchas y dejarse consentir, si eso querían sus padres, pero ahora mismo solo tenía en mente aquella