Mundo ficciónIniciar sesiónOmer.
Apreté mis puños contra el escritorio, mientras el ardor en mis ojos me martirizaba hasta el cansancio, la furia consumía hasta el último poro de mi cuerpo, y estaba a punto de estallar, sin embargo, me controlé, debía hacerlo, necesitaba seguir el plan.
Saravi sería mía, y ella misma seria quien regresaría hasta mi lugar.
Así que solo debía tener paciencia.
Comenzaría a escribir las cartas, sabía que esto llevaría tiempo, pero,







