Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Tomo un suspiro enorme para luego hablar.
—Lo que hizo mi madre no tiene nombre, y yo debo disculparme contigo y con tu familia por eso.
—No harás nada de eso —dice mientras toma mi palma la voltea y coloca una esclava de oro en mi mano. Es la esclava que me regaló papá.
La tomo entre mis dedos mientras la examino.
—Yo te hubiese escogido a ti aun cuando tu madre no lo hubiese planeado —las palabras de Kalil despegan mi







