Mundo ficciónIniciar sesiónKalil.
Paso un trago forzado llenándome de paciencia.
—Mi amor…
—Kalil… —ella refuta de nuevo y quitando mis manos de su rostro—. No sabes nada de mí, ni yo misma sé. En este último tiempo he estado sola, y el rey de Yomal me ha tendido la mano de una forma que jamás podría agradecer.
Me despego de su tacto rápidamente, mientras la ira comienza a circula







