Narra Ciara:
—Bueno, creo que fue un día muy agradable, hacía demasiado que no jugaba —me dijo Arlen. Verlo sudado y con todo esa cosa que le dio el jugar lo hacía verse tan sexy y tan, tan hermoso. No pude contenerme y lo abracé, pero inmediatamente me di cuenta de haberlo hecho, así que me inventé algo rápido.
—Mil gracias, Ethan se divirtió mucho —. Lo bueno es que no veía mi cara.
—No tienes que darlas. ¿No te molesta que esté sudado?
¿Molestarme? la verdad no me molestaba en lo absoluto.
—