—Perdóname mi amor, pero es mi madre y a pesar de todo lo que me hizo no puedo ser indiferente a su desgracia — le decía a Gabriel mientras se vestían para ir al hospital teniendo que dejar su luna de miel para después.
—No te preocupes bonita, eso es precisamente lo que más me enamoró de ti, que siempre piensas primero en los demás que en ti misma, tienes un gran corazón, tu alma es tan bondadosa que no te importa posponer tu propia felicidad con tal de ayudar a otras personas.
Connie se acerc