—No te entiendo Laura ¿qué ganas con arruinarle así la vida a los demás? — Le dijo Michelle mientras se sentaba a la mesa y se pedía un café — ¿no te bastó con la desgracia que provocaste hace años? ¿Qué te ha hecho Gabriel para que te ensañes así con él?
Laura se quedó mirando por la ventana, agitó la cabeza para evitar que los recuerdos se apoderaran de su mente, lo único que sabía era que el odio que sentía por Gabriel era más fuerte que ella y no, no era por haberla despreciado y por haber