Se levantó y se duchó, estaba bañada en sudor después de la pesadilla de la noche anterior, era lunes y tenía días libres así que tal vez podría llevar a Lolita y a Paquito a la playa si su mamá se lo permitía, esos niños se habían ganado su corazón de tal manera que los sentía un poquito suyos.
Ya había decidido que hablaría con la madre superiora y que contaría toda la verdad sobre Constanza, pero tenía que encontrar el momento adecuado, le daba miedo su reacción, pero era lo mejor, hablar de