Después de mirar el show de Connie detrás del cristal, Gabriel salió del bar sin despedirse, no podía, no quería involucrarse con una mujer como ella, era hermosa sí, pero de ninguna manera era una buena imagen para su hija y lo mejor era no volver a verla.
Llegó a su casa y entró en la habitación de Ximena que dormía profundamente, le dio un beso en la frente y acomodó la frazada para que no sintiera frío y luego se fue su habitación.
Se quitó la ropa y estuvo a punto de ponerla en el cesto d