Vanessa
La llamada llega poco después del amanecer, cuando aún estoy en mi dormitorio, con el aroma del café recién hecho impregnando el aire. Al principio pienso que es otro de esos proveedores que siempre encuentran el momento menos oportuno para molestarme, pero la voz al otro lado de la línea es desconocida, fría y cargada de un misterio que me despierta la curiosidad.
—Señora Kingsley —dice, como si fuera un título que me pertenece por derecho—. Alguien quiere verla esta noche, en el resta