CAPÍTULO 139: EL PRECIO DEL APELLIDO
Andrew
No sé si estoy huyendo de algo o corriendo hacia una especie de redención, pero últimamente cada paso que doy se siente como un castigo. Camino por las calles de Los Ángeles como si todo el ruido no pudiera alcanzarme, pero la verdad es que no dejo de sentir que alguien me respira en la nuca. Me alejé de Vanessa y le di la espalda a mi padre. Filtré los documentos, aunque sabía que eso iba a tener consecuencias, pero jamás imaginé que fueran tan rápid