22 de noviembre de 2016
Querido diario,
Hoy recibí una carta de Owen que me dejó completamente desolada. Nunca pensé que unas pocas líneas de texto podrían impactarme de manera tan profunda. La carta estaba escrita con su habitual caligrafía, esa que había llegado a conocer y esperar con ansias, pero el mensaje que contenía era algo que nunca esperé leer.
La releí varias veces, mis ojos recorriendo una y otra vez las palabras, esperando que en alguna de esas lecturas el significado cambiara. P