Zarya.
Levanta la botella en mi dirección antes de tomar de ella, quiere provocarme, que pierda la calma como suele hacerlo él, pero no tiene en cuenta que así como controlo una organización con todos los que lo conforman, una simple molestia no va a bajarme del trono.
Ridículo su intento de hacerme caer como tantas veces lo he hecho con su temperamento hostil.
Me concentro en los caballos que comienzan a salir al área donde los pasean, son excepcionales. Se mueven a la disposición del jinete