Zarya.
.
Levanto la cara y su vista se clava en mis labios respirando tan fuerte que parece que no lleva el aire a sus pulmones.
—Sí Zarya. —espeta. — Me jode no tenerte. Me enoja no ser yo quien te bese. Me enerva no poder follarte. Te detesto cada vez que deseo saborearte por completo. Me jodes tú, me jode tu existencia y tu presencia. Me jode no poder...
—Hazlo. —le digo recibiendo su sorpresa. —Nada te detiene. —levanto mi mano hasta su rostro, acaricio su mejilla y siento el instinto de q