Capítulo 194.
Briana
Mis oídos duelen, cada músculo pesa como una tonelada de ladrillos y las muñecas las tengo lastimadas de tanto tiempo con grilletes que me aprietan hasta abrirme la piel.
Ha sido un suplicio el estar sola, la cabeza vuelta un lío y ni cuerpo gritándome lo débil que estoy. Cada minúscula parte de mi arde o quema extremadamente.
Respiro hondo, todo me da vueltas cuando me pongo en pie. Mareada, con la garganta seca y los dedos sangrando por intentar sacarme los grilletes inútilmente, por