Amelia.
Esta tarde Fenrick a venido a verme a la mansión con unos deliciosos postres de mi pastelería favorita, mientras los disfruto en el balcón escucho a Fenrick que se queja de los sacerdotes qué no le facilitan el trabajo y que está pensando seriamente en usar la fuerza física para hacerlos hablar, la puerta de la habitación es abierta por Isaac.
-primó asta que te encontré, por fin descubrí lo que me pediste.
-si gustan puedo dejarlos solos.
-no es necesario puedes quedarte.
-por fin enco