Capítulo 73: Las Cataratas del Niágara.
Sasha salió de la ducha sin molestarse en secar su cuerpo y la pegó a él mojando el camisón blanco que Sol llevaba puesto.
Sasha no tardo en sentir sus pezones endurecidos, por la excitación que sentía, rozando en su pecho y en cuestión de segundos su hombría despertó deseando volver a sentir las paredes estrechas y húmedas de su hembra.
–¡¿En qué momento han crecido tanto?! –Preguntó Sasha bajando los tirantes de su camisón para saborear sus senos.
–¿Te gusta verme así…embarazada? –Gimió Sol c