–¡¿Cómo quieres que me calme cuando mi mujer está pensando en volver a dejarme llevándose a mis hijos con ella?! –Exclamó Sasha exasperado caminando de un lado a otro en el jardín mientras que su padre pedía paciencia a Dios, porque definitivamente Sasha era el más bruto de sus hijos.
–Sasha, yo solamente he escuchado a una mujer decidida que sabe lo que quiere diciendo que ya tiene una vida en otra parte donde se está realizando como mujer y profesional. Lo único que quiere Sol es continuar co