Mundo ficciónIniciar sesiónAsí que, dejamos que él descargue todo su dolor por medio del llanto, porque así al menos puede desahogarse sin causarle daño a los demás. Pero, al poco tiempo de llorar, es Taddeo quien lo abraza, como si comprendiera que es lo que necesita para poder sanar de su dolor.
— Taddeo… — susurro aturdido.— Abuelo, no llores. A mami no le gustará despertar y verte llorando. — susurra Taddeo.El señor Pus






