El resto del camino hasta el lugar de la fiesta estuvo lleno de un silencio incómodo, el no dejaba de mirar la ventana evitándome en todo momento, la verdad lo agradecía mucho, lo quue menos queria era tener su cara larga cerca de mi.
Suspiro cuando observo como la limosina se detiene en una gran mansión, al parecer es una gran fiesta de una persona muy importante. Briss sale del auto y el chofer abre mi puerta para que salga, frente a mi ya esta Briss largándome su brazo para que lo entrelace