Muevo mi pierna debajo de la mesa porque no puedo dejar que sentirme nerviosa con ese hombre frente a mi, necesito que Bris llegue o voy a tener un ataque de nervios. Siento que las manos me sudan y un cosquilleo en el cuello me hace rascarme sin parar.
—¿Te quedaste sin palabras?
—Cualquier mujer lo haria con lo que acabas de pedirme, ¿Que tipo de mujer crees que soy?
—Un muy inteligente, por supuesto —dice encendiendo un cigarro que me hace arrugar la nariz. Odio ese olor
—No se que está b