- Grayson... - el corazón de Ari dio un salto cuando entró por la puerta del despacho del Rey una hora después. Cruzó la habitación rápidamente y la atrajo hacia sus brazos. Luego sus labios descendieron sobre los de ella en un beso apasionado, sin importarle obviamente quién más estaba en la habitación.
El Rey se aclaró la garganta. Grayson sonrió contra sus labios y luego la soltó: - Padre, gracias por sacarme.
El rey le tendió la mano a su hijo y luego lo atrajo para abrazarlo: - Hij