Mientras el especialista y su equipo estaban con Henley, todos decidieron ir a la sala de espera del pasillo donde la habían trasladado. Cuando entraron, un miembro del personal acababa de preparar café.
- Pensé que le gustaría - dijo tímidamente.
- Gracias - contestó Ari - . Ha sido muy amable.
Vickie sonrió: - Pero sólo si te tomas una taza con nosotros.
Le devolvió la sonrisa a Vickie y se volvió antes de marcharse: - Quizá más tarde. Le diré al doctor que están aquí.
- Gra