Seis meses antes:
Viktoria:
—No puedo hacer esto—intento quitamelo de encima pero él no se mueve.
—¿Por qué no? — me pregunta abriendo los botones de mi blusa, antes de subirme y dejarme abierta de piernas sobre su regazo— Nadie lo sabrá. Será nuestro pequeño secreto.
Me obliga a que lo mire, clavando sus dedos en mi cara y la forma en la que me mira a los ojos hace que mi humedad traspase la tela de mis bragas. Sé que no estoy siendo una persona sensata
Se aferra a mi nuca y me lleva a su