(Zhang)
Sostenía a Ema entre mis brazos para que no interrumpiera lo que estaba sucediendo, mi instinto de lobo me mandaba a hacerlo, a no dejarla ir. A pesar de que Iker agonizaba y Keira, parecía estar dentro de una alucinación.
No comprendía en lo absoluto lo que estaba pasando, intentaba seguir mis instintos para no caer en el pánico atroz.
Cuando Keira empujó en el aire a algo que no alcanzábamos a ver, los escalofríos me recorrieron de pies a cabeza. Era maleza, de un color dorado como el