(Ema)
Los temblores en mi cuerpo a causa del temor que sentía en estos instantes se multiplicaban conforme seguía en mi escondite. No saber que sucedía allí afuera era devastador. No tenía nada con lo cual defenderme. Me hallaba allí, sin armas, sin poder fabricarlas siquiera, con la impotencia a flor de piel. No era para nada justo, esto que me sucedía era una completa locura.
Mi vida había cambiado tanto. No podía evitar traer a la actualidad los momentos felices y quedar paralizada ante este