(Keira)
—No quiero perder tiempo, debes arrojarla antes de que despierte. Se que sobrevivirá. —decía una voz que reconocía, era de Kat, porque era un tono inconfundible.
—Está bien. —asintió la voz masculina.
Sentí el empujón en mi espalda y el golpe de uno de mis brazos al chocar con el borde de roca. Los raspones en el otro brazo al rozar las paredes también fueron despertándome de ese sueño para nada reparador. Solté una maldición al caer estrepitosamente en ese suelo de tierra y lodo. El ba