Iker entró a mi cuarto como si nada hubiera sucedido, con una sonrisa en sus labios y sus ojos penetrantes viéndome sin pestañear.
—Ponte algo bonito, nos iremos de paseo. —me dijo, con buen talante, era como si todo su mal humor hubiera desaparecido.
—¿Es una trampa o una broma? —pregunté con desconfianza, yo estaba viendo la televisión para no pensar en Gala, porque no podía acelerar las cosas.
—No, confía en mí, solo quiero llevar a mi luna hermosa a pasear por un lugar que conozco. —contest