Capítulo XII. Las reglas, los deseos, y el control.
Emi.
- “Se puede saber en que estás pensando, es que más idiota, estúpida no puedes ser, ¡Oh dios! ¡Qué vergüenza!” me repetían a mí misma mientas desnudándome me metía en la duchar para quitarme la sensación de calor, y alteración de mi cuerpo.
Fuera un lesionado Perseo, estaba maquinado como matarme eso seguro, cuando nos reuniéramos. Pero no pude evitar mi reacción fue instintiva, mientras todo ardía de deseo, y otras sensaciones que nunca había sentido, mientras mi cuerpo desnudo se rozaba