Capítulo VI. La decisión de Perseo.
Ruyman.
Aun no entendía que hacía esperando en esa sala, a que me entregaran a la diosa esclava, pero el estúpido de Rayco, no me dejaba en paz, y si yo no iba acogerla, era muy capaz de presentarse en él y exigirla para él.
No quería analizar porque, pero no deseaba que él o nadie la tuviera, y con la condiciones que tenía la puja de Andrómeda, su periodo era ocho años, parecía que el vendedor no quería venderla, como si quisiera quedársela para él.
Mientras esperaba, en la sala de entrega, es