Grace
La directora tenía razón.
En ese entonces era demasiado pequeña. A los siete años no entendía lo que decían ni lo que aquellas palabras significaban en realidad. Solo sabía que alguien me quería, que alguien decía ser mi madre, y para una niña como yo, eso bastaba y sobraba para acallar todas las advertencias que mi instinto intentaba gritarme.
Solo después de aquel sueño con Hannah me volvió todo de golpe.
Todavía me sorprendía poder recordar algo de hacía tanto tiempo, algo tan enterrado