Grace
Al día siguiente, en cuanto entré a la empresa, sentí todas las miradas de la sala clavadas en mí, siguiéndome como si me hubiera salido una segunda cabeza.
Los murmullos corrieron entre la gente.
—¿Es ella? ¿La que anda con tres al mismo tiempo?
—¡Sí! Aún no puedo creer que sea ella. Cuando escuché los rumores, esperaba... no sé, alguien mejor.
—Igual. Pero ¿soy solo yo o se ve diferente hoy? Hay algo en ella que no termino de descifrar.
No hablaban con disimulo. Querían que escuchara cad