—Tenemos un grave problema señor.
Habla un guardia llegando junto al demonio mayor que permanecía tomándose una siesta.
—¿Qué problemas?
Responde éste muy tranquilo.
—Han entrado en la reserva.
Dice nervioso al saber lo que le espera.
El demonio mayor frunce el ceño dándole una mirada peligrosa.
—Imagino que lo han atrapado… ¿Quién es?
Pregunta y el demonio tiembla de arriba abajo.
—Pude percibir el aroma de vampiro y cazador, señor…
—¡Ha escapado! La muy maldita ha escapado.
La voz del mago re