DAMIÁN:
En el salón se forma un gran círculo dejando a ambos en medio de ella.
Observo a Layla de reojo transformada en lobo que me mira nerviosa y le hablo por medio del link para tranquilizarla y que no le pasa nada a nuestros pequeños.
—Amor estaré bien, recuerda que nuestros peques pueden sentir tus emociones.
Le hablo sin despegar la vista del maldito que me mira fingiendo confianza.
—Intentaré, estar tranquila, te amo.
Dice ella para luego cerrar el link y respiro más tranquilo.
Los ojos