LAYLA:
Unos dulces besos me despiertan y sonrío como boba.
—Amor…
Murmuro con mi voz un poco adormilada.
—Buenos días bella durmiente, ya es hora de levantarnos, tenemos que tener todo listo para esta noche.
—Lo sé… Pero quiero seguir durmiendo contigo.
Digo haciendo un puchero y este se ríe.
—Vamos, no seas dormilona, tu dulce carita no me va a convencer.
Escucho su relajada voz para luego darme un beso en la frente.
—Te estaré esperando abajo.
Dice para luego marcharse y yo sonrío abrazando l