POV DE CAMERON
Tenía nueve años cuando me di cuenta de que mi madrastra me odiaba.
No me detestaba. No me guardaba rencor.
Me odiaba.
Lo demostraba de mil maneras pequeñas. La forma en que "olvidaba" pedirle a la cocina que me preparara las comidas. La forma en que me asignaba las peores tareas y me daba el cuarto más pequeño de la enorme mansión.
Pero sobre todo lo demostraba con el silencio.
Mi padre, el gran Alfa al que todos respetaban, casi nunca estaba en casa. Se la pasaba atendiend