Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Ezra no eran azul cielo como los de ella, más bien se asemejaban a dos perfectos zafiros, grandes y brillantes, admitía: le gustaba y por si fuera poco le atraía bastante, no como el tipo de atracción hacia Asher que era cálida, tierna y sensible sino más bien aquella que era cargada en deseo, pasión e incluso lujuria, sí, en definitivo esa era la sensación que el moreno de larga trenza, cabellos negros y corpulento cu







