Mundo ficciónIniciar sesiónTan pronto como llegamos al garaje, vi el Maserati estacionado. El auto de Anon no estaba al lado.
Nos detuvimos frente al auto plateado/transparente, con un diseño perfecto:
- ¡No me digas que vamos en el Maserati! - Sentí que mi corazón quería salirse de mi pecho.
- Sí. - Él sonrió.
No me pude resistir y di algunos saltos eufóricos:
- Estoy extasiado. - le confesé, dirigiéndome a l







